CRISIS DEMENTE II


TRABAJAD, TRABAJAD, MALDITOS 2

 

 

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“Decíamos ayer…”, Fray Luis de León (1527-1591)

 

…que podíamos intentar crackear el software que nos implantan desde el nacimiento mediante una educación alienante, perwertida, y que van actualizando con una emisión permanente de mensajes que nos llegan por doquier hasta el fin de nuestros días.

“El pensamiento es de suyo lo más libre entre las facultades del hombre; y por lo mismo han tratado algunos gobiernos de esclavizarlo de mil modos; y como ningún medio hay más seguro para conseguirlo que el de apoderarse del origen de donde emana, es decir, de la educación, de aquí sus afanes por dirigirla siempre a su arbitrio, a fin de que los hombres salgan amoldados conforme conviene a sus miras e intereses. Mas si esto puede convenir a los gobiernos opresores, no es de manera alguna lo que exige el bien de la humanidad ni los progresos de la civilización. Para alcanzar estos fines es fuerza que la educación quede emancipada; en una palabra, es fuerza proclamar la libertad de enseñanza.” Duque de Rivas, Preámbulo al Plan de Instrucción Pública (1836). ¡Tela!, el duque.

 

Y nos habíamos propuesto hacerlo mientras tomábamos una ensalada de citas crítica -que no cítrica- con un totalitarismo encubierto, aunque poco sutil, que nos presiona para desear mucho más de lo que necesitamos, trabajar más de lo que necesitamos y endeudarnos más de lo que necesitamos para poder comprar indefinidamente cosas que no necesitamos y mantenernos doblegados, rehenes de deudas con los bancos, en una realidad espuria, manipulada, que obedece a los intereses de una élite parásita. ¡Toma ya!, Kas Manzana.

“A ningún hombre debería obligársele a hacer el trabajo que puede hacer una máquina” dijo Henry Ford. Qué pájaro.

 

Siempre se nos ha vendido que el desarrollo tecnológico llevaría aparejada una reducción de la jornada laboral hasta el punto de que las máquinas acabarían haciendo todo el trabajo. Los humanos quedaríamos libres de esa esclavitud para dedicarnos a la vida contemplativa. Flipante, ¿no?: hay recursos de sobra, hay conocimientos y hay tecnología como para que todo el mundo tenga una vida digna trabajando la mitad, pero resulta que lo que hay, ¡ay!, es menos puestos de trabajo y los que acceden a ellos, enchufados aparte, tienen que “trabajar más por menos» [Gerardín, pirataaa…]. La realidad es que la tecnología se acaba aplicando, básicamente, para incrementar los beneficios empresariales, aunque sea en detrimento de los sociales. Vamos, que lo que vamos a contemplar es la vuelta a la esclavitud, aparentemente coyuntural y, posiblemente, premeditada. Esta «lógica» perversa de la maximización indiscriminada de beneficios que nos impone el totalitarismo financiero no sólo ha conseguido detener la evolución cultural hacia las «Sociedades del Bienestar» sino que ha forzado una involución que nos lleva de vuelta, a buen paso de oca descabezada, a las condiciones de la Revolución Industrial.

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«Yo creo que no hay nada, ni tan siquiera el crimen, más opuesto a la poesía, a la filosofía, a la vida misma, que este incesante trabajar» decía Henry David Thoreau en «Una vida sin principios» (1863).

 

Es un bien tramado trabajo de ingeniería social el que consigue, mediante la actualización «on the cloud» de nuestro «sistema operativo» personal, que la inagotable letanía de mensajes («la deuda pública es un obstáculo para el crecimiento y el bienestar», «hemos vivido por encima…» [no puedo acabar la frase porque me hierve la sangre] y “necesitamos: sacrificio, la confianza de los mercados, flexibilidad laboral, estabilidad financiera, bancos solventes», etc.) acabe configurando una realidad virtual tipo «Matrix» (¡qué analogía del capitalismo!) que la población asume aturdida. Un espejismo que nos oculta que la principal causa de la mayoría de los males que aquejan a las sociedades posindustriales es la desigualdad, resultado, a su vez, de la codicia criminal de una élite de psicópatas que, esta sí, vive muy por encima de las posibilidades del sistema; por eso les sobra más de la mitad de la población mundial. Así lo indican [lo que he puesto en negrita], entre otros investigadores, Richard G. Wilkinson y Kate Pickett, basándose en más de treinta años de investigación: razón, The Equality Trust y The Spirit Level.

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Habréis adivinado que el país que Ayn Rand encumbraba como el más moral de la historia es ese que despunta allá arriba, en la cumbre del malestar y la desigualdad. ¡No cariño, no es lo que parece!: aquí lo moral es estar abajo y a la izquierda. Esto no tiene doble lectura, o sí…

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Y lo de que los grandes “creadores de riqueza” no son tan benévolos como Rand defendía ya lo decía Tomás Moro a principios del s.XVI: «Así, cuando miro esas repúblicas que hoy día florecen por todas partes, no veo en ellas -¡Dios me perdone!- sino la conjura de los ricos para procurarse sus propias comodidades en nombre de la república. Imaginan e inventan toda suerte de artificios para conservar, sin miedo a perderlas, todas las cosas de que se han apropiado con malas artes, y también para abusar de los pobres pagándoles por su trabajo tan poco dinero como pueden. Y cuando los ricos han decretado que tales invenciones se lleven a efecto en beneficio de la comunidad, es decir, también de los pobres, enseguida se convierten en leyes.», en «Utopía» (1516).

 

PD: el punto que representa a España, en ese gráfico de 2009, ha dado un espectacular salto hacia arriba; ahora debe estar entre Irlanda y Grecia. Algunos lo venderán como que ir hacia arriba es bueno y muchos lo creerán religiosamente. Pobres todos.

 

Continuará…

Puedes leer CRISIS DEMENTE I

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5 Responses to “CRISIS DEMENTE II”

  1. Virginia dice:

    Muy, muy pertinente en la víspera de las marchas por la dignidad (22M). En el clavo.
    Buen repaso a las maniobras de la clase extractiva.., esos que se procuran sus propias comodidades en nombre de la república, sí la república independiente de su bolsillo.
    Contra la oscuridad, LUZ y en eso, Marcos eres un faro al borde del precipicio.
    A sonrojarse tocan…

  2. Nano dice:

    Esplendida la descripción de este mundo cada vez más marchito, sí, marchita una sociedad en decadencia, en pos de la vida de las personas, sumida en un miedo a reclamar lo que le pertenece, haciendo de la corrupción y el engaño los pilares básicos de una sociedad enferma, con el beneplácito de los medios de des-comunicación y sus corruptos representantes, donde el olvido de su pasado esta haciendo volver aquello por lo que tanto lucharon sus predecesores. Particularmente aparte de indignación, me da mucho más ¡repugnancia!

  3. Muchas gracias, Virginia y Nano. Pero el sonrojo queda oculto por la rubefacción de la ira que me produce tanta manipulación mediática: la movilización ciudadana ante tanto atropello institucional pone a prueba como nunca la honradez intelectual de los medios de comunicación, de los cuales muchos, efectivamente, se deben a unos intereses muy concretos.
    Qué ironía; el cuarto poder convertido en propaganda del poder fáctico. Lo siento por Millás, Marías, etc.; Maruja Torres, entre otros, a su pesar, se libró de esta vergüenza. En fin.

    • Al final, Marcos, el plumero es tan abultao que no hay tierra que lo sepulte. A la que profundizan en el cavamiento de su tumba más y más gente está viéndoles por lo que son, cautivos y desarmados… La honradez intelectual de los medios de comunicación convencionales es ya un vago recuerdo, una nostalgia. Esa manipulación mediática que mencionas es piel vieja. Los nuevos medios que están apareciendo constatan que el cuarto poder está mudando piel.

  4. Olga Baudilia Peralta dice:

    La manipulación está vigente, no la involución, sino el deterioro de nuestra condición humana. debemos resistir interiormente a todo este desprecio, no quiero contaminarme, ni quiero dejar de pensar que podemos hacer algo. aunque estemos al borde del precipicio.

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