ALGUNAS COSAS BUENAS (4)


 

Patrick Modiano

 

Sí, lo confieso, me gusta Patrick Modiano ( Bolougne-Billancourt, 1945). Lo descubrí a finales de los 80. El eterno aspirante al Nobel entró en mis lecturas con tranquilidad y sigilo, y todavía hoy permanece en ellas calladamente; con la misma suavidad con la que se deslizan sus historias, como el viento lo hace entre la ropa tendida en medio del campo. Así atrapa Modiano a sus presas para siempre.

 

Exposición

Patrick Modiano

 

El escritor francés tiene fama de esquivo, pero yo no aspiro a compartir mesa con el autor de “Domingos de agosto”, “Un Pedigrí” o “Trilogía de la Ocupación“, sino a vivir colgada del ramaje de su literatura: un armazón para los recovecos de la existencia y los itinerarios, que como la trama de sus novelas, nunca avanzan en línea recta y siempre buscan algún recuerdo entre las ruinas.

 

Patrick Modiano

Café le Condé. © Damián Flores.

 

La Galería José R. Ortega acaba de inaugurar en Madrid la exposiciónGeografía Modiano“, comisariada por Fernando Castillo. París es el centro del mapa literario de Modiano desde los años de la Ocupación nazi hasta la década de los 70 y es también el eje de la recreación pictórica que hacen de su poética cuatro artistas que, si antes no eran devotos del escritor, ahora ya lo son: Pelayo Ortega, Damián Flores, Carlos García Alix y Mariana Laín.

 

Patrick Modiano

……..Nocturno-Hampa. © Pelayo Ortega…………………..Louis Ferdinand Celine. © Carlos García Alix

 

El color de los uniformes de la Gestapo, los inquietantes retratos del antisemita Louis Ferdinand Celine, la niebla en las madrugadas del Paris Ocupado, los viejos hoteles, la ronda de noche… Todo aparece envuelto en una atmósfera de tristeza y desolación tan real como cinematográfica. De hecho, directores como Patrice Leconte y Manuel Poirier han llevado a la pantalla algunas de sus novelas.

 

Patrick Modiano

La condesa. © Carlos García Alix

 

En las obras de Modiano con mayor carga autobiográfica se percibe el dolor que el escritor arrastra de una infancia y adolescencia malheridas por un padre a menudo ausente y parco en ternura, y la prematura muerte de su único hermano. Modiano, que entonces no se sentía querido, se afana ahora por sobrevivir anclado en la literatura y el amor de sus dos hijas, Zina y Marie, esta última, la pequeña, es una de las cantantes y compositoras más prometedoras de Francia.

  Spider’s touch, de Marie Modiano. Subido por naiverecords

Si hay algo milagroso en Patrick Modiano es que todo sucede de puertas adentro, en la imaginación del lector que reconstruye lo que el narrador apenas esboza. Siempre acertado y elegante.

 

Bookmark and Share



Deja un comentario