MATÍAS ÁVALOS – EL DISLOCADOR


 

UN FANTASMA GLOBAL, UNA AMENAZA

 

El dislocador es el resultado de varios y varios siglos de evolución. Hijo del desarrollo tecnológico, el dislocador aparece y desaparece, no se sabe quién es y por eso disloca. No está pero existe, no se nota pero cambia el rumbo de las existencias, el dislocador no habla pero se erige delante de las personas, los animales y las cosas.

Científicamente no se sabe si es roca o ser vivo, mueble o inmueble, quizás no es nada y tan solo se mimetiza con el lugar donde se camufla. Se sabe que tiene alma pero repartida en todas las cosas, lo que sí se conoce, es, que dicha alma es líquida, para poder colarse por los poros.

El ataque del dislocador no es violento ni se nota, pero se sabe cuando le ha atacado a uno, porque se oye su respiración (tiene un complejo y ruidoso sistema respiratorio). Este ataque se nota también porque la composición psicológica del atacado cambia, modificando por lo tanto ligeramente su estructura molecular.

Para finalizar decir que el cerebro del dislocador es 100% matemático, lo que equivale a decir que es tan capaz como un cerebro intuitivo 100%.

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

Saturno (Serie Mara) 1995. Óleo sobre lienzo (1,46 x 1,90) cm. © Yolanda Martínez

 

 

Plantarás más hierba para tu horizonte

en mala tierra,

y vendrá el dislocador

con cruzada de tubos

e hijos.

Te salvarás moviéndote

a la casilla siguiente,

y si no, te apagarás las mente,

que es como mueren,

las buenas bombillas siempre.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Las personas atacadas por el dislocador,

se dividen en A y B

algunos poemas están dedicados a las primeras,

y otros a las segundas,

el resto de poemas son neutros.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

 

En el cerebro,

el dislocador

cose el poema

al dislocado.

 

 

 

 

 

 EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

 

Tu tomarás

la misma dirección

que tu célula pensadora.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Te pondrá

un pensamiento en el centro del cuarto,

incluso un pensamiento con árboles respiradores,

y sin darte cuenta,

el dislocador ya estará dentro.

 

 

 

 

 

 EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Cuanto mayor presencia,

menor existencia.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Ideas asomadas

viendo como sube

el dislocador.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

 

Con barbas a tus cantos

va una romería.

Peligro.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Si el pueblo no parece tranquilo,

si el pueblo no parece de piedra,

el dislocador atacará el pueblo.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Apoyado en una tapia,

no te estás moviendo.

Oyes el ruido de piedras que caen

con sus dientes fuera,

pero no dices nada.

Sin embargo notas corrientes en tu mente

que te dicen

que algo funciona,

incluso sientes que se han reproducido,

ciertos organismos vivos dentro,

nervios futuros.

Si El pueblo parece tranquilo,

si el pueblo parece de piedra,

el dislocador pasará de largo.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Ya no queda ni silencio

ni ruido.

Puentes entre vacas de miel.

cabeza y rabo.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Después del dislocador,

para tu cabeza,

con una sola

puerta basta.

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Bostezas y te tragas

al toro de las brumas.

Niebla en la cueva de la boca

Murciélagos.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Si a la idea loca,

se le extrae el oxígeno,

al final, de la cabeza,

sólo queda la madera.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Después del dislocador,

aparece esta inscripción en una frente

“Un cuarto vacío no tiene que ordenarse”.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Una neurona y otra,

se esconden tras la última puerta posible

pero el poema decide

que la puerta está abierta.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Después de pasar

el dislocador,

chichones con laderas quedan.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Todo dislocado

tuvo la cabeza llena de poblados.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

En el último rincón

del cerebro

anochecido,

las neuronas

han cerrado las ventanas

sólo corre

un viento leve por los pasillos,

el viento que deja

al pasar el dislocador.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Cuando te ha atacado

el dislocador,

conservas la sombra.

Lo que desaparece,

es,

todo lo sólido de alrededor,

es decir,

no hay apoyo para la sombra.

De ahí que esta se haga

una asidua consumidora

de tus huesos.

Consumismo de la sombra.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

En la mente del dislocador,

unos agujeros hechos

para que respire,

su animal particular.

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Una víctima del dislocador,

está pelando una naranja.

Pasan dos días

y sigue pelando la naranja

pasa el tiempo y la acción

con la fruta continúa,

hasta que alguien viene

y le dice: Llevas 16 días pelando

la misma naranja.

La víctima se levanta,

va al frutero,

coge otra naranja,

e inicia otra peladura.

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

 

Reposa el dislocador

en el centro de una sala.

Dos tubos entran por su nariz,

por el primero sube amargor, ácido, cerezo

En el segundo no pasa nada

porque el dislocador sólo toma y nada suelta.

El segundo tubo

es una válvula de silencio.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Un 89% de los personajes atacados por el dislocador

esperan la muerte.

El porcentaje no atacado o que ha resistido,

va hacia ella.

Anotar la diferencia entre ambos porcentajes.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Cuando te entra miedo,

te entra el dislocador,

si no se te ha quitado,

el dislocador te ha matado. Así, el recuerdo extendido

como campo de cerezos dislocados.

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

El dislocador; hace un alto consumo

de energía.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Sabes que está prohibido

peinar a tus fantasmas,

pero afectado por el dislocador,

no tienes más remedio

que asear lo visible, y lo invisible.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

El dislocado no tiene fuerza,

porque comprende todo.

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Sólo el dislocador elige,

lo que hay que dislocar.

 

 

 

 

 

 

EL DISLOCADOR - MATÍAS ÁVALOS

 

 

 

 

 

 

Dentro de la cabeza

otra cabeza,

en el cerebro pues,

un portero imbatible.

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.

.

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.

.

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Nota: Las obras aquí expuestas pertenecen a la artista Yolanda Martínez. Ver.

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3 Responses to “MATÍAS ÁVALOS – EL DISLOCADOR”

  1. Jo Matías, con este post me he cargao la ruedecilla del ratón. ¿Será el dislocador este?. Te ha quedado muy chulo.

    Saludos

  2. Veo que con la edad… ¡ sigues igual…! Me gusta.
    Contigo no se sabe nunca si el loco es el artista o, al contrario, el que se hace pasar por persona normal…
    Un abrazo.

  3. Olga Baudilia Peralta dice:

    Dislocador dislocado, carajo, dónde estás ,te haces el bueno , te haces el santo pero sos un diablillo, que se traga todo los palillos, verdes, azules rojos y amarillos y desapareces por el agujero negro y vuelve por el de la luz. Dime dónde estás

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