NO TEMERÉ MAL ALGUNO


JOSÉ ANTONIO HERNÁNDEZ-DÍEZ

 

No temeré mal alguno, exposición de José Antonio Hernández-Díez en el MACBA. Una «nueva iconografía cristiana» de la mano de una serie de trabajos articulados en torno a la muerte, la conciencia y la resurrección.

 

Vista de salas No temeré mal alguno, MACBA.

Vista de salas No temeré mal alguno, MACBA.

 

Recuperando sus primeros trabajos videográficos experimentales y otras obras tempranas de finales de los ochenta y principios de los noventa, se ponen en diálogo con un nuevo proyecto creado para la ocasión. Esta muestra proclama lo que el artista calificó de «nueva iconografía cristiana» en su primera exposición monográfica en la Sala RG de Caracas en 1991, mediante unos trabajos articulados en torno a la muerte, la conciencia y la resurrección. Un inquietante conjunto de instalaciones que tratan de la aplicación de las tecnologías médicas y de la comunicación y de sus interrelaciones con sistemas de creencias paranormales.

 

 

José Antonio Hernández-Díez despunta en la escena internacional cuando se empieza a hablar del arte contemporáneo como un lenguaje global y se cuestiona el dominio de los artistas europeos y norteamericanos. Participa en importantes muestras como Aperto’93: Emergency/Emergenza en la 45 Bienal de Venecia (1993), Beyond Borders, la primera Bienal de Gwangju (1995), y Cocido y crudo en el Museo Reina Sofía de Madrid (1994). Sus exposiciones incluyen fotografía, escultura, vídeo y dibujo; metafísica combinada con un humor adolescente; sofisticadas producciones junto a materiales «pobres» poco convencionales.

 

arte, exposicion, macba, Jose antonio hernández-díez, instalacion, video

Annabel Lee (1988) –diorama que representa un corte transversal de una tumba.

 

Inspirándose en fuentes como la literatura de terror y el romanticismo, el ilusionismo y los efectos especiales, obras como Annabel Lee (1988) –diorama que representa un corte transversal de una tumba y que muestra, bajo tierra, un vídeo de una joven en trance convulsivo– y Houdini (1989) anunciaban muchos de los temas que el artista desarrollaría en los noventa: la relación entre superstición y ortodoxia, entre anatomía y tecnología, entre simbolismo sagrado y el lugar transgresor que ocupan los niños y los animales en la conciencia devocional.

 

arte, exposicion, macba, Jose antonio hernández-díez, instalacion, video, dibujo, escultura

Instalación.

 

La exposición incluye algunas instalaciones que no se veían desde que se presentaron por primera vez en la muestra San Guinefort y otras devociones de 1991 en la Sala RG de Caracas, que constituyó un auténtico hito. Es el caso de la obra de la Colección MACBA San Guinefort (1991), y también de El resplandor de la Santa Conjunción aleja a los demonios (1991) y Sagrado corazón activo (1991). Estos trabajos fueron el preludio de lo que el artista denominó «nueva iconografía cristiana», que ofrecía, en palabras de Meyer Vaisman, «una visión tecnopop de los símbolos más venerados del catolicismo». Un inquietante conjunto de obras que tienen que ver con la aplicación de tecnologías médicas y de la comunicación y sus interrelaciones con sistemas de creencias paranormales, sobre todo con la teología cristiana.

 

arte, exposicion, macba, Jose antonio hernández-díez, instalacion, video, dibujo, escultura

Instalación.

 

Puedes ver esta exposición en el MACBA: Plaça dels Àngels, 1. Barcelona, hasta el 26 de junio de 2016

Bookmark and Share



One Response to “NO TEMERÉ MAL ALGUNO”

  1. Me gusta el tratamiento que ha hecho de cosas o hechos que son sagrados para muchos seres humanos como así´también Todas esas relaciones que ha hecho con la tecnología en sus diversos aspectos y sus interpretaciones de distintas creaciones paranormales sobre todo de la teología cristiana. Cordiales saludos a todas y todavía amanece y no es poco . .

Deja un comentario