RAMIRO FORTEA, LA VIDA FINE ART


 

EL ORDEN DE LOS FACTORES NO ALTERA EL FANTASMA

 

Ramiro Fortea propone, sugiere más que afirma. Quiere que tú, que miras, participes de la obra. Así, al final, llegamos a una creación colectiva porque cuenta que no somos nadie sin lo aprendido de otros, sin todas nuestras influencias, las evidentes y las ocultas. Robador de imágenes declarado, crea lo nuevo a partir del camino andado, fantasmas incluidos siempre, de una forma o de otra.

 

Exposición en IndieColors

El saludo de las sabinas. © Ramiro Fortea

 

IndieColors. Si te digo, Buenos días, ¿qué me dices?

Ramiro Fortea. Buenas Tardes, por supuesto.

IC. Pintor, ilustrador, escritor… ¿Cómo se llega hasta este barrio de proscritos?

RF. Bueno, no estoy muy seguro de ser todo eso que dices.
Al barrio no llego. Soy del barrio de toda la vida. Mis padres eran del barrio, por eso firmo con los dos apellidos. En mi entorno nadie dudó nunca que me dedicaría a esto, excepto yo. Siempre dudo. Dudo, por ejemplo, que se me pueda definir como escritor. Cuando escribo creo que en realidad estoy pintando con palabras. Soy pintor.

IC. ¿Son formas de evitar que algo se lo coma a uno por dentro?

RF. Si es así, menudo fiasco. A mí siempre hay algo que me come por dentro y no puedo evitarlo. Cuando hablo, no me pregunto porque hablo, y no siempre la razón es la misma. A veces hablo para comunicar mis sentimientos, otras para explicar mis inquietudes, para compartir mis conocimientos o grito para quejarme. Hablo, pinto, escribo…

 

Exposición en IndieColors

Una tela que se retira. © Ramiro Fortea

 

IC. ¿Qué música tendríamos que escuchar para ver tus obras? ¿Jazz, un Tubular Bells psicodélico? ¿O solo con un buen estupefaciente vale?

RF. Cambiarían mucho al verlas escuchando a Django Reinhardt o con SidneyBechet de fondo. Aunque no lo parezca trabajo a menudo con Max Richter, Phillip Glass o Win Mertens. Últimamente con Sigur Rós. Soy ecléctico.Yo recomendaría que cada uno pruebe con la música que más le sugiera y rehaga la obra. Y, por supuesto, creo que se debe probar el silencio. El estupefaciente sería una redundancia.

 

Exposición en IndieColors

Dialogo para vesugos. © Ramiro Fortea

 

IC. Si tú hubieras sido Obélix la pócima tuya se compondría de: ¿secuencias de ADN, colores, tramas…?

RF. Yo habría sido Astérix más que Obélix. Mi pócima se compondría de ingredientes variables y procuraría perder la receta entre marmita y marmita. Me interesa más el proceso que el resultado. Sí es cierto que con el tiempo se van consolidando algunas constantes en mi universo, aunque procuro no acomodarme. Las formas, los colores y las tramas se repiten en ocasiones, pero buscando una nueva síntesis, una nueva estructura, nuevas relaciones que generen una nueva vida. Busco la tensión entre elementos, la contraposición, el diálogo imposible. La vida misma. Por otro lado intento exprimir al máximo las posibilidades técnicas o tecnológicas, según el caso.

IC. ¿Qué pesa más la cordura o la contradicción?

RF. Para mí, asumir la contradicción es una parte importante de la cordura y la razón. No sé de dónde hemos sacado la idea de que un pensamiento, un sentimiento o una ideología deben ser constantes, y que eso nos hace más íntegros. Si un político cambia de idea le llamamos “chaquetero” o lo vemos como un signo de debilidad, incluso cuando es más que evidente que se está equivocando. Con los artistas hacemos lo mismo, exigimos que se mantengan en una línea y si se salen de ella consideramos que su obra no es sólida o que su personalidad no es clara. Y si García tiene “éxito” se le exige que produzca “garcías” como quien produce televisores.

Yo he adoptado la contradicción como postura. La evidencia más clara es que me muevo entre la figuración y la abstracción indistintamente. Mi intención es que prevalezca la esencia y que la obra en su conjunto llegue a conclusiones evolutivas coherentes. No sé si lo consigo (siempre la duda). Tal vez sea arriesgado, pero no más arriesgado que dedicarse hoy en día a la pintura. Y tampoco tengo nada que perder.

 

Exposición en IndieColors

Recuerdo del futuro causal. © Ramiro Fortea

 

IC. ¿Es necesario un pie en lo ficticio?

RF. Por supuesto, y el otro en lo real. Soy un entusiasta de la ciencia ficción que mantiene un pie en la realidad, como Verne o Asimov. Quizá sería una buena definición de la creatividad, el mantener un pié en la ficción y otro en la realidad. Cuando alguien además consigue caminar por la línea divisoria sus pasos son de gigante.

IC. ¿Hay diálogos de besugos o los besugos nunca son absurdos y tienen que sufrir esa mala prensa?

RF. Armando Matías Guiu decía más con el absurdo de sus “Diálogos para Besugos” que la mayoría de los políticos con sus diálogos de manual. El absurdo es en muchas ocasiones la puerta trasera de la verdad.

 

Exposición en IndieColors

Autorretrato.

 

IC. En tu obra hay Sardinas y Salones de té, ¿sería la culminación del surrealismo una sardina tomando té mientras saluda a la cámara, o se te ocurre algo mejor?

RF. En realidad son sabinas, pero me gusta la idea de una sardina tomando el té.

IC. ¿Qué es el PUNTO MILAGRO?
RF. Es una quimera necesaria para crear. Solo el día en que alguien llegue a encontrar el Punto Milagro el Arte habrá llegado a su punto final. También es un blog donde aparecen algunos de mis textos.

IC.  ¿Es un destino o un camino?

RF. Es un camino. Es un recorrido hacia una pregunta sin respuesta. Es la búsqueda del unicornio. Es el proceso creativo.

IC. Y tu obra, ¿tiene rumbo o rumba?
RF. Espero que más rumba que rumbo. Como ya he dicho, me interesa más el ritmo que me lleva que un destino cierto.

IC. ¿Creas para evitar el olvido, para vivir más el hoy o te resultan indiferentes ambas?

RF. Creo para cubrir el abismo de la existencia, para jugar a ser dios. Posiblemente para no volverme loco. Creo por costumbre. Creo porque no dan nada interesante en la tele hoy.

 

Exposición en IndieColors

No hay nadie en el salón de té-1. © Ramiro Fortea

 

IC. ¿A qué dedicas los ratos en los que no haces cosas importantes?

RF. Todo lo que hacemos es importante. O dicho de otra forma, no sabemos como puede trascender cualquier cosa que hagamos y por eso deberíamos de intentar dar lo mejor en todo lo que hacemos. Claro está que no lo logramos, pero es importante planteárselo.

IC.  ¿Piedra, papel o tijera?

RF. Tijera no por favor. No creo que sea momento de recortar. Me gusta el papel. Un papel en blanco es siempre un reto. Pero si tengo que elegir me quedo con la piedra. Aquí estaban, antes que nosotros, y aquí seguirán, cuando ya no estemos.

IC. ¿Vas a algún sitio?
RF. Sí, ¿vienes?

 

A partir del 28 de mayo de 2013, Ramiro Fortea expone y vende reproducciones de su obra en la GALERÍA DE ARTE INDIECOLORS a partir de 18 euros.

Impresiones Giclée sobre papel Fine Art 100% algodón. Edición limitada con un máximo de 30 ejemplares.

Arte asequible para regalar o comenzar a hacer nuestra propia Colección de Arte Contemporáneo.

 

 

Bookmark and Share



4 Responses to “RAMIRO FORTEA, LA VIDA FINE ART”

  1. rodrigo del castillo dice:

    De acuerdo con Ramiro, «intentar dar lo mejor en todo lo que hacemos».
    Estupenda entrevista, muy interesante.

  2. Béa dice:

    Múy interesante lo que háces…Nó dejes de derramar tódo tu potencial y tú creatividad…Pues el múndo te pertenece….Un abrázo y hasta prónto….

  3. estupendo trabajo…. futurible, me encanta.

  4. Olga Baudilia Peralta dice:

    Así es Ramiro, todo es importante aún los momento donde parece que no hacemos nada.

Deja un comentario