MATÍAS ÁVALOS


 

EL CASTILLO Y EL MIEDO

 

“Que no, que el pensamiento no puede tomar asiento,

que el pensamiento es estar siempre de paso” 

Luis Eduardo Aute

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matias avalos, el castillo y el miedo

En algún lugar de Madrid.

 

Veo miles de bloques compactos a mi alrededor. Pensamientos. Bosques petrificados con suaves matices, como colinas. El sol se pone sobre ellos mientras el mundo sigue.

El conocimiento se va repitiendo como un canon natural hasta que algunos lanzan la chispa del ingenio generando un nuevo comportamiento que apenas se cuestionará durante un tiempo.

Veo miles de puertas cerradas, inmunes a la forma-bloque. Solo lo disgregado, lo líquido, puede des-oxidar el oxido.

 

matias avalos, el castillo y el miedo

En algún lugar del mundo.

 

El mundo muta. Nuestro pensamiento un poco menos. Arte, política, amor son incapaces de deshacerse, solo son capaces de destruirse, de romperse, porque son un bloque. La mente está girando en el vacío, entre el castillo y el miedo.

Galileo interrogado tiembla hasta que adjura y se mete en su fortaleza. Y sin embargo se mueve, (eppur si muove).

El pensamiento está en obsolescencia, seguimos razonando como en la era de la imprenta que ya está en un momento “paleo”. Si queremos democracia tiene que ser líquida, porque el mundo se encoge y se dilata más rápido que nunca. El mundo es un corazón, la democracia tiene que ser un corazón.

 

matias avalos, el castillo y el miedo

 

Los ojos de siempre ya no valen, hay que cambiarse los ojos. Hacer un esfuerzo, electrocutarse hasta brillar. No contemplo más formas para que lo común sea una presa de luz. La duda es una pila solar sin subvenciones, pero es vitamina para las certezas. Dudar para encontrar.

Y es que ya no vale con mirar en línea, ni tan siquiera en paralelo, hay que mirar en redondo.

Encontrar esferas. Pensar polifónico. No masticar el mismo trozo de aire y eso…

Hallar en el hueco que se deja, no en el lugar que se ocupa. Reconocer que uno es lo que quieren que creas que eres. La impermeabilidad social de los grupos que son claramente permeables…

Escribo todo esto humildemente, como el pueblerino que me siento, rumiando me encuentro en el atardecer del día.

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3 Responses to “MATÍAS ÁVALOS”

  1. ¿Crees Matías que si la democracia “tiene que ser un corazón”, existe en estos momentos alguien en el mundo, que ahora esté metido en política y que sea capaz de abanderar esta tendencia, u otras que redunden en beneficio sobre la población?.
    De ser así, de existir ¿cuanto crees que durará este personaje en el mundo de los vivos?.
    Mi reflexión y mis preguntas van encaminadas a no pedir nunca mas, nada, a quien nada te da. Quizá los cambios necesarios tengan que producirse en las bases, en los campesinos (como nos llaman en Wall Street), pues nos tratan como imbéciles que en masa, es lo que somos. Os dejo un bonito chascarrillo de Jaime Lavagne y que he visto publicado esta mañana:

    LA TÁCTICA ROMANONES: DUROS A TRES PESETAS

    Es antológica la anécdota protagonizada por don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones. Este caballero fue elegido diputado
    ininterrumpidamente por la circunscripción de Guadalajara desde 1891 a 1923 en las listas del Partido Liberal. El secreto de sus reiterados triunfos electorales era una habilidosa combinación de caciquismo y clientelismo hasta el punto de hacer de la provincia alcarreña su verdadero feudo.
    En cierta ocasión, Antonio Maura, que llegaría años después a ser jefe del Partido Conservador y Presidente del Consejo de Ministros en varias ocasiones, decidió disputar el escaño al jabonoso conde. Se presentó en Guadalajara y allí se le informó de que tendría muy
    complicada la cosa pues el Conde de Romanones ofrecía a cada elector 2 pesetas por voto y que eso había generado un tejido cautivo muy difícil de rasgar.

    – Muy bien, dijo Maura. Si Romanones paga el voto a 2 pesetas, yo lo pagaré a 3.
    Y, dicho y hecho, Maura empezó a comprar los votos a 3 pesetas.
    Pasados unos días Romanones llegó a Guadalajara, como siempre, a repetir la jugada. Pero cuando hubo llegado se le informó que ese año lo tendría realmente difícil puesto que Maura se le había adelantado y además había ofrecido 3 pesetas por voto. Entonces Romanones no vaciló. Fue localizando a los electores que habían sido tentados por Maura y, uno por uno, les iba diciendo: “Toma un duro y dame las tres pesetas” (que habían previamente recibido de Maura).
    El resultado lo pueden imaginar: Romanones arrasó, los electores se
    embolsaron cada uno un duro (cinco pesetas) y a Romanones los votos le costaron a dos, como de costumbre.

    Cunerismo, clientelas y corrupción… No parece que hayamos progresado mucho desde entonces

  2. Así somos de estúpidos, esta táctica la siguen empleando sin nigún tipo de problema, te dicen que van a quitar 1000 para luego quitarte 900 y pasar como bondadosos… y si no espera a las próximas elecciones como empiezan a prometer a diestro y siniestro de todos los bandos. Tenemos falta de memoria y lo saben.

  3. Olga Baudilia Peralta dice:

    Esto pasa en todo tiempo y lugar .En Argentina, hemos vivido los últimos gobiernos, en mi caso como una dura pesadilla,me da la impresión que hemos aprendido algo , los tendré al tanto de los suceso.Porque ahora viene la puja política y luego las elecciones, a sido una democracia sin corazón. perversa. Por ejemplo aquí le dan unos pesos y tienen que entrega el documento ,esto sucede particularmente donde hay pueblos indígenas, incluso le cambian el nombre y los convencen que está muy bueno llamarse Carlos Gardel Hemos tenido felizmente periodistas que han puesto todo sobre el tapete..todos estan enterado de lo que pasa , incluso las leyes que manda al Congreso la presidente para librarse de las rejas.

Responder a Juan Carlos Pareja